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El proceso de diseño de una vivienda para personas con movilidad reducida

El aumento de la población mayor de 65 años en las últimas décadas está teniendo como consecuencia directa que arquitectos e interioristas que realizan proyectos para este grupo poblacional tengan en cuenta diversos aspectos en el proceso de diseño de los espacios interiores que faciliten la movilidad de sus clientes.  Según el INE en España el 8,5% de la población -que equivale a algo menos de tres millones y medio de personas- sufre algún tipo de discapacidad, de ellos, casi el 70% posee una discapacidad que afecta a su movilidad. 


Disponer de un hogar adaptado a nuestras habilidades y destrezas es más importante, si cabe, para aquellas personas cuya movilidad es reducida. En muchas ocasiones es importante anticiparse a las necesidades futuras del cliente y crear desde un principio un espacio en el que se sienta cómodo a lo largo de su vida. En este artículo realizaremos un repaso sobre los aspectos que debemos tener en cuenta al diseñar un interior para personas con movilidad reducida así cuáles son la medidas, de las que disponemos para conseguir una completa adaptación.

Aspectos a tener en cuenta en el proceso de diseño 


A continuación detallamos algunos aspectos a tener en cuenta a la hora de diseñar una vivienda para personas con movilidad reducida. Todos estos aspectos deben ser considerados para garantizar la autonomía de la persona. El resultado final debe ser una adaptabilidad completa a sus necesidades.

La situación de la Vivienda: Facilitar el acceso al interior de la vivienda debe ser el primer aspecto a tener en cuenta en el proceso de diseño. De nada valdrá que una persona con movilidad reducida pueda maniobrar perfectamente en el interior si para acceder a su hogar debe sobrepasar barreras arquitectónicas como bordillos, escaleras o desniveles.

Superficies para suelos: Uno de los aspectos más importantes para la seguridad de la persona con movilidad reducida es que disponga de superficies estables y no resbaladizas. En este sentido debemos elegir superficies antideslizantes que respondan a los deseos estéticos del cliente sin comprometer su seguridad. Pisos de mármol o terrazo tienden a ser más resbaladizos que los realizados en otros materiales como la cerámica.

Iluminación: Estudios constatan que una persona mayor de 65 años requiere de hasta tres veces más de iluminación que una persona joven para desempeñar actividades como la lectura. Por ello debemos realizar un estudio previo de la iluminación natural de la vivienda y analizar qué puntos no disponen de la iluminación adecuada para reforzarla a través de iluminación artificial.

Disposición del mobiliario y los espacios para almacenamiento: Gran parte de la eficiencia del diseño final radica en que la persona con movilidad reducida pueda realizar sus labores de forma natural sin la presencia de barreras que se lo imposibiliten y sin requerir de la asistencia de una tercera persona. Por ello hay que establecer rutas predefinidas para cada acción cotidiana como vestirse, cocinar, etcétera. En este aspecto posee una gran importancia la disposición del mobiliario para cumplir la ley de diseñar para el mínimo esfuerzo. Otro de los principios que se han de cumplir es el de suficiencia de espacio para el uso, de tal manera que el usuario debe disponer de suficiente espacio para acceder a manipular los controles si se trata de un electrodoméstico o para poder acceder interior del espacio de almacenamiento.


Circulación interna: El último aspecto que debemos tener en cuenta es la movilidad entre los diferentes espacios que componen el programa espacial de la vivienda. Debe ser sencillo circular entre los diferentes espacios así como disponer de áreas en las que poder maniobrar de forma autónoma. Eliminar o automatizar las puertas es una manera de facilitar la circulación de la persona entre los diferentes espacios.


 Medidas para la adaptación de la vivienda


El Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad a través de su portal Ser cuidador publicó una Guía sobre adaptación y accesibilidad en el Hogar que recoje algunas medidas y estándares básicos para la adaptación de un hogar a una persona con movilidad reducida. Además de estas recomendaciones básicas encontramos medidas encaminadas a hacer más fácil la vida a estas personas:

Salvaescaleras: Los salvaescaleras son elementos indispensables en viviendas cuyo acceso es sólo posible a través de una escalera o para aquellos hogares cuyo programa se desarrolla en más de una planta y no cabe la posibilidad de instalar rampas. Proyectos como Wheelmap.org ayudan a las personas con movilidad reducida a saber que edificios disponen de salvaescaleras o rampas para facilitar el acceso a ellos, los responsables de EncasaExperts realizaron una entrevista al impulsor de esta innovadora iniciativa Raul Krauthausen.

Vinilos para Suelo: Como comentamos anteriormente la elección de un correcto material para evitar deslizamientos es una medida de seguridad a tener en cuenta. En ocasiones la sustitución del suelo por otro puede ser muy costoso. Una medida más asequible es la instalación de vinilos antidezlizantes.

Cocinas y Baños adaptados: Ambas constituyen estancias vitales en un hogar y por ello suelen ser las primeras en adaptarse. En la cocina es esencial que todos los mandos de los electrodomésticos puedan ser manipulados y que la persona disponga de suficiente espacio para maniobrar y realizar las labores con comodidad. En el baño, la medida principal adoptar es la sustitución de la bañera por una placa de ducha, así como instalar los asideros y asientos necesarios para que la persona de forma autónoma pueda realizar las labores de higiene.

Adaptación de interruptores e interruptor de anulación: La domótica ha facilitado el control de la iluminación, persianas, aparatos eléctricos e incluso puertas en el hogar. Optar por una instalación domótica es hoy por hoy la mejor opción. Debemos tener en cuenta que el hogar debe de disponer de varios interruptores de anulación que permitan cortar la corriente eléctrica en caso de accidente sin tener que realizar importantes desplazamientos.

Disponer de un hogar adaptado a nuestras habilidades y destrezas es más importante, si cabe, para aquellas personas cuya movilidad es reducida. En muchas ocasiones es importante anticiparse a las necesidades futuras del cliente y crear desde un principio un espacio en el que se sienta cómodo a lo largo de su vida. En este artículo realizaremos un repaso sobre los aspectos que debemos tener en cuenta al diseñar un interior para personas con movilidad reducida así cuáles son la medidas, de las que disponemos para conseguir una completa adaptación.