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Una vivienda abierta al jardín trasero / panovscott



Cuando los arquitectos Anita Panov y Andrew Scott se trasladaron a a vivir a este lugar situado en el corazón de Sidney, Australia, se encontraron con una vieja vivienda de madera y un jardín trasero descuidado cuyas plantas habían crecido sustancialmente. Con sus propias manos y la ayuda de amigos han construido un sencillo anexo de 67 m2 abierto al jardín trasero. La vivienda original fue reformada completamente, aunque se mantuvo la fachada original, por ello en el interior no se aprecia cuando estamos en la vivienda antigua y cuando en la nueva extensión, ya que todo se ha fundido en un único espacio interior.






La planta es estrecha, con 15 metros de longitud y tan solo 4,5 metros de anchura. En la fachada trasera se han incluido ventanas de guillotina que permiten abrir el interior al jardín exterior y recibir luz natural y favorecer una ventilación cruzada adecuada. 



"Es una ventana a nuestro jardín. La casa en sí es poco más que una armadura"

Las habitaciones se han dispuesto linealmente. Al final del edificio, junto al jardín, se integran las áreas sociales. En el jardín se ha situado un pequeño sendero realizado con ladrillos reciclados de la chimenea de la vivienda original. El sendero rodea diversas especies de árboles como eucaliptos, pinos y palmeras. Para la fachada los arquitectos se han inspirado en los edificios tradicionales de Kyoto, optando por la madera. En el interior conviven diversos materiales como el cemento quemado o la madera de cedro recuperada.



Si en el exterior se ha optado por un aspecto algo más salvaje y descuidado en el interior se ha elegido una atmósfera cálida y acogedora.