El estudio radicado en Lisboa,
Aspa Arquitectos, explora el uso de los espacios vacíos en la reforma de este apartamento, transformando el espacio de un solo nivel en una vivienda con dos niveles que contrastan entre sí por sus formas y colores. El segundo nivel se presenta como un añadido a la estructura existente, considerando este nuevo espacio como una extensión en lugar de una restauración, distanciándose del propósito inicial de la intervención. De este modo se pone en uso el espacio antaño vacío, pero sin dejar de lado el pasado del apartamento.



Los arquitectos han creado una elegante estructura en color negro para aprovechar los 5,5 metros de altura del apartamento. Frente a éste, el color blanco se yuxtapone, creando un interesante efecto en su conjunto. Una sencilla escalera de acero, que descansa sobre un mueble de madera diseñado para el proyecto, da acceso al altillo. Con esta rehabilitación se ha logrado mantener oculto aquellos espacios dedicados al servicio como el baño o la cocina, manteniendo al mimso tiempo abiertos y conectados los espacios comunes y los privados situados en la segunda planta.
Datos del proyecto:Localización: Lisboa, Portugal
Arquitectos:
Aspa Arquitectos Finalización: 2013
Fotografías:
Fernando Guerra
Esta finca de
Landecy, Francia, ha pertenecido durante más de tres siglos a una misma familia. Decidieron encargar al arquitecto suizo
Charles Pictet la tranformación de un antiguo granero del
siglo XIX en una confortable vivienda sin perder el ambiente rústico ni el origen primigenio del edificio. El resultado es más que satisfactorio, un programa interior caracterizado por espacios abiertos con techos altos que potencian la sensación espacial. En él se entremezclan vestigios del pasado como vigas, suelos y techos de madera con paredes enlucidas, creando una vivienda acogedora, lista para ser utilizada a diario.
El objetivo de la intervención era cambiar el uso del edificio, preservando los elementos principales del lugar: el edificio y su espíritu. Los cambios de nivel son continuos gracias a la gran altura del edificio. De éste modo se han podido eliminar las puertas, manteniendo la intimidad de cada estancia a través de estos cambios de nivel.
Para asegurar la construcción y reducir el desgaste de la piedra natural y el mortero con el que está construida, el arquitecto ha tejido en el exterior una cuadrícula de listones de madera que le proporcionan un aspecto moderno para sin restar protagonismo a los materiales originales.
En el municipio tinerfeño de
Icod encontramos este conjunto de viviendas adosadas diseñadas por el estudio formado por los jóvenes arquitectos
David Arias y Cristina del Buey,
DAO. Los arquitectos han diseñado una nueva tipología, basada en varias premisas como la subversión de la casa patio, densificar para ser eficientes, introduciendo por ejemplo medidas pasivas de ahorro o empoderar al vecindario. El resultado de esta filosofía, es un edificio formado por doce viviendas donde destaca un
patio central repleto de escaleras que produce una simbiosis tan fuerte que autorregula y promueve las relaciones vecinales.



Un mismo módulo se reproduce seis veces generando el conjunto. El edificio goza de un alto nivel de eficiencia energética, el patio central se convierte en un espacio sombreado, autentico pulmón y el corazón de la construcción. La cubierta transitable permite a los habitantes disponer de un gran espacio soleado al aire libre desde el que disfrutar de unas impresionantes vistas del pueblo, y de un maravilloso entorno natural donde destaca el océano Atlántico y el Teide.
El proyecto incluye viviendas de 2 y 3 habitaciones de pequeñas dimensiones pero con una enorme sensación espacial. Todas las casas tienen las mismas condiciones de orientación, vistas, altura, acceso, ventilación y la iluminación.
Datos del proyecto:Localización: Icod de los vinos, Tenerife, España
Arquitectos:
DAOTipología: 12 viviendas unifamiliares
Finalización: 2012
Superficie: 1900 m2
Fotografías:
Esaú Acosta
Shinichi Ogawa & Associates han completado esta vivienda de líneas sobrias y minimalistas situada en
Hiroshima, Japón. Bautizada como "Almacén" por su diseñador debido a la estrechez del volumen y su programa abierto. La residencia cuenta con un sólo volumen integrado en un patio cerrado. Para crear límites en el programa abierto, el arquitecto ha incorporado cambios de nivel en la sección. Los espacios que requieren de agua como la cocina o el baño, contiguos a la sala de estar principal. Por otro lado el dormitorio principal y un pequeño despacho se sitúan por debajo del nivel de la entrada. A ellos se accede a través de una estrecha escalera.
El amplio patio en el lado sur de la casa está rodeada por una valla de vidrio esmerilado y el interior es capaz de abrirse completamente al exterior por una serie de puertas correderas. Por la noche la luz se proyecta sobre la valla de cristal creando un interesante efecto luminoso visible desde la calle.
La vivienda posee unas dimensiones, incluyendo el patio, de 8 metros de ancho por 21 de largo. Los tres metros de altura en su interior permiten transmitir una sensación espacial inigualable. Una estructura situada sobre las dos habitaciones del nivel inferior puede ser utilizada en un futuro como habitación para los niños.
Datos del proyecto:Localización: Hiroshima, Japón
Arquitectos:
Shinichi Ogawa & AssociatesProyecto: 2010
Finalización: 2010
Superficie Construida: 170 m2
Fotografías:
Jonathan Savoie