
Los árboles centenarios de un bosque en
Gante, Bélgica, inspiraron a los arquitectos del estudio
Vylder Taillieu Vinck para el diseño de la
Casa BM, para una pareja con niños pequeños. La vivienda cuenta con
11 fachadas diferentes. Las paredes de cristal logran que la vivienda no interfiera en la naturaleza, aprovechando al mismo tiempo las espectaculares vistas, enmarcándolas, ofreciendo múltiples puntos de vista del entorno.


La construcción se ha llevado a cabo respetando al máximo la naturaleza, por ello no he ha retirado ni un sólo árbol, aprovechando un pequeño claro en el bosque con un tres árboles que se han integrado en un
patio central alrededor del cual se organiza la vivienda. Alrededor de este núcleo un pasillo conecta todas las habitaciones de la casa, todas con vistas al exterior. La casa se eleva unos centímetros del suelo, no alterándolo, evitando cualquier movimiento de tierra que pudiera afectar al ecosistema.





La casa cuenta con cuatro dormitorios, tres baños, salón comedor con cocina integrada, sala de cine, una amplia sala de estar y habitaciones multiusos, que puede actuar como armarios o en un futuro como nuevos dormitorios. En el interior, se ha optado por espacios diáfanos. La
madera recubre techos y paredes dándole un aspecto rústico pero moderno.



