Esta casa rural japonesa, diseñada por
Case Design Studio, se asienta sobre un pilar central que permite a sus habitantes, una joven pareja, disfrutar de las vistas sobre los árboles cercanos en un entorno natural virgen cercano al famoso Monte Fuji. El programa se desarrolla en una única planta que combina espacios tradicionales de la arquitectura japonesa con otros contemporáneos. El acceso se lleva a cabo por una escalera que conduce a una terraza, una especie de hall de entrada al aire libre que conecta con la estancia principal de la vivienda.
La vivienda gira entorno al comedor central de doble altura. Este espacio se desvincula del resto de la casa tanto por su altura como los tonos empleados en él, ya que está recubierto de láminas de madera con un tono oscuro. Los pequeños vanos superiores crean un cierto ambiente místico que nos recuerda a la arquitectura del maestro Tadao Ando. Según los arquitectos el programa ha sido diseñado atendiendo a un "patrón de flujo migratorio" esto significa que "no hay callejones sin salida".
La sala tradicional japonesa goza de un gran nivel de iluminación natural gracias a un ventanal que la recorre de extremo a extremo. El suelo es de hormigón pulido salvo en la sala tradicional donde es de madera tipo tatami. La vivienda posee suelo radiante para combatir las bajas temperaturas que se alcanzan en invierno en la zona.
Datos del proyecto:Localización:
Yamanashi, Minamitsuru Narusawa, JapónArquitecto: Case Desi
gn Studio
Superficie Construida: 75 m2
Proyecto: 2013
Fotografías: Case Design Studio
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Situada en un paisaje protegido del Algarve portugués, la única condición para que los promotores obtuvieran la licencia de obras era que la nueva vivienda se construyerá en un espacio ocupado por un edificio prexistente. La opción finalmente fue construir sobre una antigua villa situada sobre una colina con vistas al pueblo de Praia da Luz y al océano Atlántico. Por tanto, la planta de la vivienda estaba predeterminada, situada sobre una pendiente muy empinada y expuesta a los vientos dominantes. Paradójicamente, son estas limitaciones y dificultades las que sustentan la base conceptual del proyecto.

El lenguaje arquitectónico empleado por
Mario Martins en esta vivienda es puro y contemporáneo, Los diferentes volúmenes se crean a partir de terrazas, cubiertas y patios pensados para la vida al aire libre. Estos se eliminan a partir del volumen horizontal que es de color blanco y altamente transparente. Este volumen se asienta suavemente sobre un soporte de hormigón visto dando la apariencia de la casa flotante sobre el paisaje. El contacto con el medio ambiente, algo que el proyecto desea preservar, se reduce al mínimo y se resuelve con el difícil equilibrio del edificio sobre su soporte físico, esto asegura una ligereza visual deseable.
La vivienda se fusiona con una piscina que la atraviesa longitudinalmente dividiendo la cocina y el amplio salón. Estos espacios se complementan con terrazas protegidas del viento, pero abiertas al sol y con vistas impresionantes. Esta es la zona social de la casa, un espacio abierto y fluido.
Los cuatro dormitorios de los que dispone la vivienda se encuentran en una zona privada con acceso desde un pasillo que bordea un patio central. En este patio privado la luz natural filtrada, crea espacio íntimo y agradable. Las terrazas acentúa la ligereza visual de un edificio que parece flotar sobre su entorno.
Specht Harpman Architects han creado este acogedor loft en
Manhattan con un marcado sabor neoyorkino a pesar del reducido espacio de tan sólo 40 metros cuadrados. El estudio de arquitectura se encontró con un apartamento distribuido en tres plantas con paredes enladrilladas propias de un edificio histórico como en el que se encuentra y con un gran caos estético que suponía la mezcla de estilos y materiales sin ninguna previsibilidad. Se ha creado una"plataforma para la vida" por cada planta con el fin de mantener espacios abiertos paro funcionales al mismo tiempo.
Los cerca de 7,3 metros de altura ha permitido dividir el programa en tres capas: la plata baja se ha reservado para los espacios destinados a la vida albergando el comedor-sala de estar, la cocina y el baño, además bajo la escalera se ha dispuesto un espacio de almacenamiento; la planta intermedia da cabida a una cama; mientras tanto la terraza se concibe como un espacio de ocio al aire libre.
El baño permanece oculto bajo la escalera, como si de un armario se tratase, de este modo se integra dentro del programa de la vivienda sin robar protagonismo al resto de espacios. El interior se ha concebido de la forma más sencilla posible, dominado por las líneas rectas y una paleta bícroma conferida por el uso de la madera en suelos y parte del mobiliario y la blancura de paredes y techos. Todos los elementos han sido cuidadósamente situados para transmitir una sensación espacial aumentada.
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