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Un Loft en Valencia para un apasionado de los deportes


En el estudio Tiovivo creativo son especialistas en diseño a medida y en ofrecer una identidad propia a cada espacio. Tras conocer las necesidades y la personalidad del propietario de este loft, ubicado en un complejo de oficinas de Valencia, el reto lo tuvieron claro: la vivienda para un ‘single’ exigente y detallista, apasionado de la libertad, del ciclismo, la naturaleza, y poco amigo de los convencionalismos, debía reflejar su identidad en cada detalle para que se sintiese en su auténtico hogar. Un romántico del siglo XXI que necesitaba conciliar en un mismo espacio su vida social y privada. Todo ello aderezado con una optimización del espacio y un diseño funcional que ofreciera soluciones de almacenaje, ya que se partía de un espacio de tan sólo 60m2.






Materiales nobles, techos señoriales, grandes lienzos y espejos, iluminación decorativa, sala de trofeos, vistas al jardín… son algunos de los elementos con los que tiovivo creativo ha jugado para crear un ambiente palaciego.

La reforma de la vivienda fue integral, ya que carecía de revestimientos, pavimentos, y acceso a la zona superior del loft dúplex. Primeramente, se amplió el altillo para hacerlo habitable y ubicar la zona privada de la vivienda: dormitorio, vestidor, baño, y zona de estudio. Los espacios del altillo, la planta baja y terraza, se unificaron gracias a una escalera metálica diseñada para conectarlos y realizar, a su vez, la función de mueble de TV y soporte de huerto urbano en la terraza exterior. Las huellas de la escalera se han realizado con suelo vinílico, simulando el aspecto de fibras textiles trenzadas, añadiéndole calidez y confort a la pisada, además de hacer referencia a las elegantes alfombras de pasillo clásicas.



Al tratarse de un espacio tan reducido, las diferentes alturas del espacio han jugado un papel esencial en la zonificación de la vivienda, ya que su acceso principal se encuentra en la planta baja, destinada a las zonas comunes, quedando el altillo reservado para las zonas privadas. La planta baja cuenta con una cocina totalmente equipada, un gran salón, módulos de almacenaje, cuarto de limpieza, aseo de invitados, y gimnasio.

Estancias del palacio Lord Loft

Se accede a la casa por la cocina, que además de vestíbulo hace de antesala del gran salón. Predominancia de tonos blancos, y muebles hechos a medida, entre los que destaca la mesa central de grandes dimensiones que distribuye y dirige las miradas al gran ventanal del salón. Este elemento central se divide en dos módulos: mesa con ruedas e isla fija de cocina, ambas realizadas con el mismo acabado de roble para que conformen un mismo elemento. A diferencia de las infinitas mesas palaciegas, ésta se adapta a las necesidades del propietario, pudiéndose desplazar fácilmente al salón para comodidad de los 10 comensales. 

La decoración ha sido minuciosamente seleccionada para proyectar y reforzar en el resto de la estancia la “estética bodegón” a través de jarrones de barro, especias, y cestas llenas de frutas frescas.

El pavimento porcelánico en espiga, predomina en toda la planta baja, unificando la cocina y el salon. Por otra parte, el techo de la vivienda se ha trabajado con molduras decorativas, haciendo referencia a diseños clásicos de los techos de viviendas señoriales.   

El salón se ha transformado así en un espacio multifuncional que debía satisfacer la pasión por el deporte, el ocio y las veladas sociales del propietario.


La pared donde está ubicada la escalera, simboliza las vistas a los jardines exteriores del palacio, representados con una bandada de golondrinas sobrevolándolo y una farola de exterior que ofrece una iluminación cálida y decorativa.


El uso de la escalera te sumerge en un juego visual de reflejos y luces gracias a los espejos de 110x110cm ubicados estratégicamente en la pared de enfrente.
En el cabecero podemos observar el retrato de David Johnston, del pintor romántico Pierre-Paul Prud’on. Esta obra ayuda a contextualizar el leit motiv del diseño de la vivienda y su inspiración en el romanticismo del siglo XVIII.

En tonos negros y blancos, todo el mobiliario está hecho a medida para optimizar el espacio y ofrecer la máxima capacidad de almacenamiento posible.



El sello Tiovivo queda patente en el suelo de esta planta, al incorporar su devoción por las rayas negras y blancas que dan un punto diplomático al diseño. Las rayas se prolongan en el suelo y pared frontal del baño para dar continuidad y mayor amplitud al espacio.
El interior del baño busca de nuevo esa conexión con la naturaleza, un espacio con materiales nobles como la madera, y estampados vegetales como decoración.