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Tonos neutros y líneas rectas para una arquitectura centeneria


La renovación de esta casa datada en 1860, situada en Inglaterra, conecta pasado y presente a través de un diseño interior contemporáneo. Se ganaron 65 m² de extensión en su primera planta superando los 100 m², pero si algo hemos de destacar es el uso de tonos claros con troques atrevidos, un conjunto visual que nos recuerda al interiorismo comercial. Continuemos analizando este proyecto del estudio Octopi.







Fue una gran reforma. Las amplias claraboyas del techo se convirtieron en la nueva atracción de la vivienda permitiendo la entrada de luz natural a la vez que actualizan esta casa centenaria. En la fachada, los ladrillos antiguos mantienen la identidad de la morada. Grandes paños de vidrio se deslizan a través de la fachada de la sala de estar y dividen ligeramente el interior y el área al aire libre. La elevación hace que la vista al jardín se vuelva más interesante.



En el baño, los colores sobrios son interrumpidos por el amarillo neón y se mezcla con tonos de grises. Una osadía permitida en un escenario de clara vocación minimalista.